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miércoles, 19 de septiembre de 2018

El S19 sigue presente

@angiepatino01
Dicen que el tiempo cura todo, sin embargo el experimentar los efectos de un sismo, no ha sido tan fácil.
Sin importar que se realicen simulacros o macrosimulacros, la gente sigue con miedo, cada año que se acerca la fecha que algún día los afectó.
Aparte de perder sus viviendas, o todo patrimonio con la que han trabajado, los beneficiados con no perder a un familiar en un temblor, reviven cada año está tragedia.



Esta miércoles 19 de septiembre, se cumplió apenas un año del sismo que dejó en Puebla, México 47 muertos y cientos en todo el país.
El nervio, el temor de que se repita una situación similar está a flor de piel.
Las experiencias que se tuvieron hace un año, son tema de pláticas en los cafés, los bares, las escuelas, en edificios públicos, en todos los trabajos, incluso en las calles.
No existe alguien que no tenga una anécdota que contar, siempre será un recurdo que cada año se presentará.
Desde un de días antes, inicia el nerviosismo, nadie quiere salir a trabajar el 19 de septiembre, nadie quiere volver a pasar una experiencia de terror como la de hace un año.
Muchos, pasan a diario o de manera regular por el lugar donde "los agarró el temblor", y nadie lo olvida, algunos más tratan de evitarlo, pero días antes del aniversario, vuelven a pasar.
Algunos idean la forma de no ir a trabajar, algún pretexto que les permita estar con sus familias en sus casas ese día, "por si las dudas".
Los que no lo pueden evitar, simplemente desde la noche antes rezan para evitar que se repita una situación similar.
Llega el día, 19 de septiembre, un año después, la mayoría reza o se persigna antes de salir de sus hogares, encomiendan a Dios a sus hijos, los dejan en la escuela, encargados con alguien, en la guardería, con los abuelos, y les dan instrucciones, o simplemente les dan la bendición, siempre pidiendo regresar con bien.
Todos salen de sus hogares,  el ambiente no es el mismo, hay temor y nervios de que lleguen la hora de 1:14 PM, hora que se produjo el sismo hace un año.
Sin embargo, el estrés diario hace que uno olvide por momentos esta fecha y vuelva a su rutina.
Sin embargo los diversos reportajes que se transmiten días antes y durante este día, así como las noticias en los camiones o autos hacen que no se olvide, y uno regresa a pensar en "lo que pasará".
Pasan las horas... Se acerca la hora fatal, los comentarios de compañeros de trabajo, principalmente es tratar de salir de un edificio por lo menos media hora antes.
Sin embargo, el trabajo los envuelve y cuando menos se lo esperan, solo faltan 14 minutos para la hora señalada.
Hay simulacros por toda la ciudad, se anunciaron desde días antes, sin embargo, nadie deja sus pertenencias, todos toman sus pertenencias y se salen sin olvidar nada.
"Por si las dudas", "mejor de una vez me voy", "mejor ya no regreso, no lo quiero volver a sentir", "aunque me regañen no me quedo" son parte de los comentarios que se dicen entre compañeros que abrazan sus pertenencias.
Llega la hora, suenan las alarmas sísmicas, unos ya están afuera, mejor antes de que suceda, el resto, empieza a salir tras la alarma, todos serios, tranquilos, pero nerviosos, la intención, es salir cuanto antes.
Pasa la hora fatal, los minutos siguen y agradecen en silencio que no se repitió.
Algunos marcan a sus familias, otros recuerdan ese día y de nueva cuenta es plática.
Pasan los minutos, esperan a conocer los resultados de la evacuación, la cual fue lenta, y sin más, regresan a sus áreas de trabajo.
No sin antes, estar alertas de cualquier sonido, ya que al final, un sismo no se puede predecir.

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